Sexualidad

Minientrada sexual, vol. 9

Aún sin mirarme, sin siquiera tocarme, logras encender mi deseo por ti.

Es un deseo que duerme atento a sentirte cerca, a olerte, a acariciarte.

Una frase de tus dedos dibujada en mi silueta podría encender un bosque entero.

Hay una llama dentro de mi que espera paciente, tranquila, sabiendo que volverás.

A veces te presiente distante, distraído, desviado del camino donde quiero recorrerte.

Pero un giro inesperado hace que todo regrese a ese punto de partida que tanto me excita.

Los comentarios sutiles y hasta inocentes que se escapan de ambos lados hacen que la llama se emocione, agarre fuerza, tome pasión y color.

Logras mantenerla allí, a la expectativa.

Recordar tus manos recorriendo mi piel es mi ejercicio favorito para mantener viva la imaginación.

Mi memoria se pasea por tus labios, por tus brazos, tu espalda, tus piernas, tus glúteos….

Hago un dibujo libre con la yema de mis dedos apuntando al infinito.

Te recuerdo casi tan perfecto como esas noches de espaldas al resto del mundo.

Quizás te sorprende saber que mi imaginación se mantiene tan viva aún después de todo este tiempo,

pero cuando dejas esa huella en una mujer, es difícil que ella te olvide.

Sigo siendo esa mujer que te desea.

Eres el punto de gravedad que me trae a la tierra del placer.

Y yo me quiero volver a perder allí.

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El soundtrack de este post es John Mayer – Gravity

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Sexualidad

Minientrada sexual, vol. 8

Eres el capricho más deseado que tengo.

A decir verdad, eres el único capricho que deseo tener

Hay algo en tu alocada forma de ser que me atrae,

pero no es en la forma de un príncipe azul.

Se que posas tu mirada en mí

y yo sigo buscando excusas para que así se mantenga.

Eres un capricho que quiero saciar,

saber que no me quedé con las ganas

y que al menos, una vez, pude decir que fuiste mío.

Las risas que te regalo no son de gratis.

Mucho menos las miradas cómplices o caricias coquetas.

Eres ese capricho que tiene un niño en una tienda de juguetes

o una tarjeta de crédito en una casa de diseñador.

No quiero morir con las ganas de saber qué se siente

tus manos en mi cintura,

tus labios en mi cuello,

tu aliento sobre mi piel.

Eres el capricho más deseado que tengo.

Y yo soy una mujer con una misión por cumplir.

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El soundtrack de este post es Lady Gaga – The Cure

Sexualidad

Minientrada sexual, vol. 7

Son solo dos extraños con aires de familiaridad por lo cotidiano.

No saben sus nombres pero sí conocen sus rutinas.

No conocen sus vidas pero las miradas se vuelven cómplices con los días.

Los ojos tristes de ella son los buenos días que el quiere recibir siempre.

Y un día, llegó lo tan anhelado…

Ese movimiento sincronizado de su mano en su cintura y ella girando su cuerpo hacia el otro lado.

Pudo ella sentir el calor en su cuello, rogando rozar algo de piel.

Pero el contacto es fugaz.

Un par de segundos y todo vuelve a la normalidad.

Era la oportunidad que él como hombre tanto esperaba.

Acercarse a esa extraña de ojos tristes y dejarse embriagar con su sutil aroma.

Hasta mañana…

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El soundtrack de este post es Alicia Keys – In Common